Todas las sociedades están experimentando el incremento en la demanda de acceso a la Educación Superior, principalmente en orden a responder al requerimiento creciente de ciudadanos entrenados para una economía que depende cada vez más de las habilidades relacionadas con el conocimiento y el manejo de la información. Podemos afirmar que son las instituciones de Educación Superior las que pueden formar a esos ciudadanos.
Para ello debemos recordar que la enseñanza como reproducción del conocimiento se constituyó como una de las bases fundamentales con las que contó la educación superior.